Valladolid está aquí

Publicado el 16 December 2014
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Y aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid… Este es uno de los dichos populares más famosos que hablan sobre esta ciudad española, y sobre uno de los afluentes más famosos del río Duero. Sin embargo, el Pisuerga no es el único río que pasa por Valladolid, también pasa un afluente del Pisuerga, bastante más pequeño, el Esgueva.


Una vez metidos de lleno en Valladolid escucharemos a más de una persona referirse a la ciudad como Pucela y a sus habitantes como pucelanos. Aunque el origen no está claro existen varias teorías de lo más variopintas que intentan darle una explicación etimológica. En cualquier caso, es un término muy frecuente que nos encontraremos a menudo en guías, comercios y en cualquier información acerca de la ciudad. Aunque podemos encontrar vestigios de vida primitiva en la zona de Valladolid en el Paleolítico, no es hasta la Edad Media cuando Valladolid alcanza su apogeo, cuando gracias a Alfonso VI, y aunque sólo fuera por 5 años, Valladolid se convirtió en la capital del Imperio Español.

Una de nuestras citas obligadas en Valladolid es con uno de los más ilustres escritores de toda España: Miguel de Cervantes Saavedra. Cervantes vivió en varias ocasiones en Valladolid, aunque uno de los momentos más importantes del escritor en la ciudad castellana fue cuando Miguel de Cervantes se desplazó a Valladolid para publicar allí su obra cumbre El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha. Durante los años que vivió en Valladolid, el escritor aprovechó para escribir varias obras como El Licenciado Vidriera. Hoy en día la casa que habitó es un museo, en el que no sólo podremos recorrer las estancias que Cervantes habitó, sino que podremos conocer más a fondo su vida y obra, además de tener acceso a una biblioteca con más de 10.000 ejemplares.

Otra de nuestras paradas obligatorias es la Iglesia conventual de San Pablo. Situada en la plaza de San Pablo, este templo dominico es uno de los grandes atractivos de la ciudad, con su estilo gótico isabelino que nos transporta a la época de los Reyes Católicos. En su día, podíamos encontrar dentro algunas obras de arte hoy conocidas internacionalmente como “La Anunciación” de Fra Angelico, que ahora se encuentra en el Museo del Prado de Madrid. En la misma plaza que la iglesia se encuentra el Palacio Real, que en su día fue la residencia oficial de Carlos I a Isabel II, e incluso por un tiempo, de Napoleón. Hoy en día es la sede de la IV Subinspección General del Ejército de Tierra. Su estilo herreriano nos traerá a la mente imágenes de San Lorenzo del Escorial en Madrid, o el Alcázar de Toledo. Y no tendremos que salir de la plaza de San Pablo para poder ver también el Palacio de Pimentel. Hoy es la sede de la Diputación Provincial de Valladolid, y desde que se restaurara hace años, dentro podremos asistir a diversas exposiciones de artistas locales. Aunque para los más interesados en el arte, y sin apenas movernos de la plaza de San Pablo, Valladolid cuenta con el museo más importante de toda España de escultura policromada. Prácticamente toda su colección son piezas religiosas, algunas de ellas utilizadas durante las procesiones de Semana Santa. Alguna de las obras de Pedro de Mena o Berruguete son impresionantes. El Belén Napolitano es una de sus piezas clave.

Uno de los sitios favoritos de los pucelanos es Parque del Campo Grande. Aunque es conocido principalmente por albergar bellos ejemplares de pavos reales y faisanes. El parque, de casi 12 hectáreas, es además el sitio ideal para dar un paseo mientras buscamos la estatua del fotógrafo, la fuente del cisne, hasta llegar al corazón del parque con su estanque y su cascada.

Si con toda esta ruta se nos ha abierto el apetito, siempre podemos tomarnos algunas de sus deliciosas tapas, que cada vez consiguen más prestigio nacional, mientras las mojamos con algunos de los vinos más famosos de la zona, como los Ribera del Duero, Toro, o Rueda.

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