Una iglesia bajo tierra en Etiopía

Publicado el 30 August 2017
Archivado en Uncategorized | Salir del comentario

Una de las joyas más impresionantes del mundo es sin duda la Iglesia Lalibela. El conjunto monumental constituye el principal exponente de los escasos restos de la Dinastía Zagüe, de la que Lalibela era su capital. Estas fabulosas obras arquitectónicas se distribuyen en dos grupos principales, separados por el canal de Yordanos, que representa el río Jordán, pero comunicadas entre sí por túneles, pasadizos y trincheras. El lugar fue concebido para que su topografía correspondiera a una representación simbólica de Tierra Santa. Una cruz monolítica marca el punto de partida del recorrido efectuado por los peregrinos.

Su construcción, según investigaciones recientes, llevó probablemente un periodo mucho más largo de tiempo. David Phillipson, profesor de arqueología africana de la Universidad de Cambridge, que basa su investigación en los estilos de los monumentos arquitectónicos y la comparación con otros monumentos de Etiopía, sugiere que tres de las iglesias son medio milenio más antiguas.

Construidas inicialmente como parte de complejas fortificaciones o de palacios de élite, durante un periodo de inestabilidad política de las darreries del Imperio del reino de Aksum, hacia la mitad del siglo VII. La civilización Aksum, que adoptó el cristianismo en el siglo IV, y la Etiopía medieval.

Fueron descritas por Francisco Álvares, cura de una misión portuguesa que llegó a Etiopía en septiembre de 1520. Además de su crónica escrita, bastante detallada, también realizó varios dibujos. La erosión progresiva de la piedra y la degradación de los edificios también son indicios de una posible cronología anterior a la que se pensaba. Durante la primera mitad del siglo XX se iniciaron ya las primeras restauraciones hasta el 1978 cuando fueron registradas por la Unesco.

Comentarios

No hay mas respuestas