Turismo cofrade para viajeros en Semana Santa

Publicado el 18 April 2017
Archivado en España, Rutas | Salir del comentario

La Semana Santa no solo se considera un acto de celebración religiosa, sino que también es un recurso turístico al alcance de cualquier viajero. Durante estos días se produce una movilización de personas, transportes y dinero que no pasa desapercibida, provocando la aparición de tendencias y nichos de mercado específicos para esta festividad.

Sobre el turismo cofrade

El denominado “turismo cofrade” es la movilización y asistencia a determinados eventos extraordinarios que generalmente tienen lugar en Semana Santa. Hablamos de procesiones, coronaciones canónicas, centenarios de imágenes religiosas, que se realizan en grandes ciudades o en zonas más alejadas, albergando una gran cantidad de fieles y viajeros y, por tanto, generando nuevos nichos de mercado.

Cada año, según datos hoteleros, el impacto económico y el porcentaje de ocupación hotelera llega a triplicarse durante esta semana en muchas zonas del panorama nacional. Así, el Ministerio de Turismo ha previsto una ocupación hotelera del 85% en Semana Santa, lo que se traduce en un crecimiento de más del 4,5% con respecto a estos días de 2016.

Visto por Comunidades Autónomas, Canarias despunta como la zona preferida para pasar las vacaciones de Semana Santa, alcanzando un 91% de la ocupación. Por detrás, encontramos la semana santa en Barcelona con el 89,8% de la ocupación, donde lo cosmopolita se mezcla con la tradición más pura de algunos barrios; seguido de Andalucía, con el 88,7%, que alberga una colección artística de imaginería de valor incalculable.

Cómo vivir la Semana Santa

Existen diferentes formas de tomarse las vacaciones de Semana Santa. Como hemos observado según los datos anteriores, muchas personas optan por buscar el buen tiempo para recibir a la primavera. De este modo, exponerse a los primeros rayos de sol en un entorno paradisíaco es una de las opciones preferidas por los viajeros.

Por otro lado, también podemos aprovechar para hacer ruta gastronómica y convertir nuestro turismo cofrade en una delicia para el paladar. Ir en busca de torrijas, gañotes, pestiños, yemas y otros platos del estilo puede ser una bonita opción para hacer kilómetros a la vez que degustamos auténticas exquisiteces.

Desde aquí también subrayamos la relevancia del turismo cofrade para los fieles y devotos religiosos. La agenda de ceremonias es muy amplia y la congregación de seguidores no solo plasma la identidad de estos eventos sino que fortalace la tradición y la esencia que los hace un marco incomparable para numerosos viajeros de todo el mundo.

Dicho esto, dejamos la puerta abierta a aquellos interesados en investigar un poco más del folklore tradicional, ya que es la oportunidad de revivir en primera persona uno de los espectáculos más intrigantes y sentimentales. Y no es necesario ser creyente para disfrutar del contexto que rodea estas ceremonias multitudinarias capaces de acallar a miles de personas en torno al soniquete de pasos, cadenas y cirios.

 

 

 

 

 

Comentarios

No hay mas respuestas