Escapada a Burgos

Publicado el 11 May 2011
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En Burgos, El Espolón, es un largo paseo de plátanos en el que nunca uno se cansa de pasear y de estar, sobre todo en verano. A un paso de él está la catedral, la catedral de Burgos. Impresionante.

Un sábado por la mañana con todo el día por delante hay muchas cosas que ver en Burgos. Empezaremos por la catedral. Siempre se ha dicho que la capilla de los Condestables es de lo mejor. El retablo es considerado de mucho valor. Corresponde a Diego de Siloé. A mí me impresionan sus torres, del siglo XV, alzándose sin medida hacia el cielo y su rosetón de la puerta principal. La entrada lateral es más expresiva. Está precedida de una enorme escalinata. Otro elemento de la catedral con identidad propia es el cimborrio. Fue construido por Juan de Vallejo, siglo XVI, los pilares sobre los que se levanta son enormes. su decoración es exagerada y cubre todas sus superficies interiores y exteriores sin dejar el menor resquicio. Su singularidad radica en la mezcla de estilos gótico y renacentista.

Alfonso VIII y Leonor de Aquitania fundaron el Monasterio de las Huelgas. Su destino inicial era el de espacio vital y de culto de las monjas cisctercienses pero pronto se convirtió en panteón real. Es de estilo gótico, tiene tres naves y cinco absides. Se notan influencias francesas.

Otro de los lugares emblemáticos de Burgos es la Cartuja de Miraflores. Gil de Siloé, padre de Diego de Siloé, fue el autor del sepulcro de Juan II e Isabel de Portugal. También es suyo el retablo de La Cartuja.

Como no todo va a ser visitar monumentos, que también hay que comer, por mi cabeza sobrevuela la morcilla de Burgos y el queso fresco, el de Burgos. Es sábado por la tarde y antes de ir a dormir nos acercamos a la zona de tapas. Claro que a base de morcilla y queso no cubrimos las necesidades. Habrá que probar algún lechazo asado o alguna olla podrida. Si lo acompañamos con los ahora ya tan famosos vinos del Duero. Nos quedará un menú perfecto para esta salida. Solo hay que encontrar un sitio en el que nos lo sirvan. Creo que el restaurante Arlanza puede ser una buena elección. Pero en las calles alrededor de la catedral hay un sinfín de opciones.

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